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VIA CRUCIS

Meditado para miembros de AEC
Manual de Agrupación
Autor: Sra. Josefina Morales de Campos
Adaptación: R.P. Fernando Lebrack Coria Lozano


VÍA CRUCIS.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

1ª. Estación: JESÚS ES CONDENADO A MUERTE.

Adororámoste Oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo, a mi esposo, a mis hijos y a mí pecador. Amén

Meditación: “La mujer es principio de vida, porque en ella se realiza “el misterio de la vida que comienza”… allí se genera la vida de un nuevo ser humano… esposo y esposa son co-creadores con Dios, pero aunque los dos son responsables y tienen un gran compromiso al ser padres, es la esposa y madre la que debe cuidar desde que se inicia la concepción… el desarrollo, el crecimiento de algo tan pequeño como es el óvulo fecundado que ya es un ser humano. Y después, cuando nace, ella es la que debe cuidar con mucho esmero su salud, su educación y formación espiritual, moral, intelectual, etc. Como esposas y madres debemos comprender y agradecer esta gran dignidad de cooperadoras con Dios para la realización de este gran misterio (Cf. Manual de las señoras que pertenecen a la Agrupación, pág. 61).

Pequé, Señor y me pesa. Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros que por nosotros padeciste. (Padrenuestro, Avemaría, Gloria).

2ª. Estación: JESÚS CARGA CON LA CRUZ.

Adorámoste Oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo, a mi esposo, a mis hijos y a mí pecador. Amén.

Meditación: Se refería a la mujer fuerte, que es mujer de Fe, hacendosa, porque hace de su hogar un lugar agradable, limpio, saludable, ordenado; hace que a pesar de penas, contrariedades y problemas de toda índole, sean felices los seres a ella confiados; hace ganancias y riquezas para la felicidad eterna de ella y los suyos al ofrecer a Dios todas las actividades por su esposo, hijos y seres que Él le confía, especialmente por su participación en la Santa Misa que procura diariamente. Vestida de fuerza por la gracia que, a través de la recepción frecuente de los Sacramentos de Confesión y Comunión la fortalecen, le dan la FUERZA de la gracia. Digna porque es consciente de la grandiosidad de su ser de mujer, esposa y madre y cumple lo mejor posible, con rectitud y gran responsabilidad sus deberes, vive con optimismo el día de hoy previendo el de mañana… presente en el misterio de la vida que comienza y presente en el futuro de sus hijos… habla con sabiduría porque posee el sabor de Dios y lo transmite con bondad y amor. (Ibíd., pág. 62).

Pequé Señor y me pesa. Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros que por nosotros padeciste. (Padrenuestro, Avemaría, Gloria).

3ª. Estación: JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ.

Adorámoste Oh Cristo y te bendecimos, que con tu santa cruz redimiste al mundo, a mi esposo, a mis hijos y a mí pecador. Amén.

Meditación: Acerca del primer momento del día… al despertar, nos decía: “Recorre con el pensamiento cómo eres al despertar… acaso tu primer pensamiento sea de tristeza… amargura… desesperación… quejumbre… agitación… pesimismo… pereza… rebeldía,… ira… mal humor… soñolencia… esto es lo natural, lo que tu naturaleza produce; lo sobrenatural es: dominar esa manera de ser para hacer de ella LO QUE DEBE SER, eres la imagen de Dios, eres la reina de ese hogar cristiano, eres la esposa de un gran dignatario, eres madre, eres ama… luego, es importantísimo que tu primer pensamiento sea enfocado a Dios… dominando tu ser natural y adquiriendo poco a poco la costumbre de dirigirte a Dios con una frase o palabra interior… ¿Cuál frase vas a dirigir a Dios en cuanto despiertes? … recuerda hacer la señal de la Cruz (persignarte) y ofrecerle todo el día, con tus trabajos, tus penas, tus alegrías, en una palabra, toda tú, dispuesta a trabajar por Él, con Él y en Él, como Él disponga. Al referirse a que eres reina, recordemos lo que quiere decir en esta aplicación: la verdadera reina es la que sirve a Dios… al esposo… a los hijos, familiares, etc. Es la que ama a los suyos y los atiende, les procura felicidad, porque reinar es servir… atender… dar felicidad… amar… comprender… etc. (Ibíd., págs. 63-64).

Pequé Señor y me pesa, pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros, que por nosotros padeciste. (Padrenuestro, Avemaría, Gloria).

4ª. Estación: JESÚS SE ENCUENTRA CON SU MADRE.

Adorámoste oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo, a mi esposo, a mis hijos y a mí pecador. Amén.

Meditación: Y… ser la esposa de un gran dignatario, la aplicación es que: Todo trabajo es digno si es un trabajo honesto, correcto y el que lo desempeña con honestidad, corrección, rectitud y gran responsabilidad es digno, es un gran dignatario, luego la esposa de un gran dignatario (en ese sentido) es la que le ayuda a cumplirlo procurando, por ejemplo: la puntualidad en cuanto a preparar o disponer el desayuno con el tiempo necesario para que su esposo llegue a la hora prevista a su trabajo, etc.

“Recordar la fórmula T.P.T. (todo por Ti) y repetirla a toda hora del día (interiormente) esto en presencia de Dios… además se puede agregar al hacer el ofrecimiento del día: “Por tu inmaculada Concepción, oh Madre mía, no nos dejes caer en este día” (esposo, hijos etc.) y, ¿qué oración vocal rezarás diariamente? ¿la harás hincada?

Rechaza la tentación de NO TENGO TIEMPO. (Ibíd, pág. 64-65).

Pequé Señor y me pesa, pecamos y nos pesa. Ten misericordia de nosotros, que por nosotros padeciste. (Padrenuestro, Avemaría, Gloria).

(Canto)

Tú Señor, sabes bien, lo que yo tengo guardado en mi interior, todo aquello que me aturde, lo que no puedo explicar, esas cosas que no dejan caminar.

Tú Señor, hasta hoy, me has seguido en casa de mi paso de mi vida, y me has dado grandes cosas, que no puedo olvidar, los momento que en mi vida quedarán. Por eso ven Señor Jesús, que te quiero hoy decir, que mis ojos se han abierto y que sin ti, no puedo más seguir… Ven Señor Jesús, que ahora tengo el corazón, con un grito que me pide tu amor.

5ª. Estación: SIMÓN DE CIRENE AYUDA A JESÚS LLEVAR LA CRUZ.

Adorámoste oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo, a mi esposo, a mis hijos y a mí pecador, amén.

Meditación: “…La esposa ardiente, apasionada, amorosa, la compañera… la esposa soñada por tu novio, por eso debes de ser como a él le gustas…” (recordando que cuando eras su novia te esforzabas por agradarlo, pues haz lo mismo… conquistaste al novio… pero la conquista del esposo continúa hasta que la muerte los separe).

“… La esposa debe ser fiel, complaciente, prudente, atenta, comprensiva, reservada, alegre, optimista, amable. Realiza en ti el ideal que tenías antes de casarte y procura ser la esposa que anhela tu esposo, femenina, hermoseada, virtuosa, artista, inteligente, deportista que no prediques torpemente con la palabra sino atraigas, salves y santifiques a tu esposo con OBRAS impregnadas de amor y ORACIÓN fervorosa, continua, callada” (Ibíd. Págs. 65-66).

Señor pequé, y me pesa. Señor, pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros que por nosotros padeciste. (Padrenuestro, Avemaría, Gloria).

6ª. Estación: LA VERÓNICA ENJUGA EL ROSTRO DE JESÚS.

Adorámoste oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo, a mi esposo, a mis hijos y a mí pecador. Amén.

Meditación: “… Recuerda la tercera Conferencia del P. Pavanetti, en lo referente al a ARMONÍA CONYUGAL. Nos dice, comentando las palabras “serán dos en una misma carne” que se refieren a la unión física… espiritual… unión moral… ¿Cómo vas en estos tres aspectos? Esta armonía conyugal es una meta que se conquista y que no se improvisa… y se conquista con las manifestaciones de ternura amorosa… con inteligencia aplicada… con gran CARIDAD. ¿Qué harás para conseguir y alcanzar LA ARMONÍA CONYUGAL Y CONSERVARLA?...” si no se logra, que no sea por causa de la esposa… si ella hizo todo lo posible… (Ibíd. Pág. 68)

Pequé Señor y me pesa, pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros que por nosotros padeciste. (Padrenuestro, Avemaría y Gloria).

7ª. Estación: JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ.

Adorámoste oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo, a mi esposo, a mis hijos y a mí pecador. Amén.

Meditación: “… A continuación te damos causas generales que ocasionan LA DESUNIÓN desde la insignificante desavenencia hasta la infidelidad y ruptura: EL EGOISMO, que sólo busca su propio bien, siendo así que el amor es buscar el bien de la persona amada… Si sólo buscas tu comodidad, tu bienestar, tus gustos, tus satisfacciones, que él te comprenda, que él te consuele, te amas a ti… no lo amas a él. Ese egoísmo, hace encerrar tu amor en las menudencias caseras y no entregas tu amor… y ni ves, no adviertes el cansancio y agotamiento en que vive tu marido… es el solitario incomprendido. Otras atenciones te distraen y no rodeas al esposo de las mil delicadezas que necesita el corazón del hombre cuando llega del trabajo a buscar descanso, paz, cariño,, comprensión, ternura… Cuántas infidelidades se han infiltrado por no encontrar el esposo en el hogar legítimo, lo que sí le da la mujer ilegítima. (Ibíd. Págs. 68-69).

Pequé Señor, ten misericordia de mí. Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros que por nosotros padeciste. (Padrenuestro, Avemaría, Gloria).

8ª. Estación: JESUS CONSUELA A LAS MUJERES.

Adorámoste oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo, a mi esposo, a mis hijos y a mí pecador. Amén.

Meditación: “…Examínate también sobre el desorden, la pereza, el descuido, el mal carácter, la crítica, el reproche de cuanto hace el esposo, el publicar sus defectos o intimidades a todo el mundo… El único remedio es la práctica continua del amor, o sea, la verdadera CARIDAD de tiernos sacrificios y prolongadas paciencias… semilla que el mismo Dios sembró en el corazón de la mujer esposa”… “¿Has procurado ser en todo momento, cuando estás y cuando no estás de humor, la mujer que él necesita?...” “…¿Cómo soy con él?... ¿Qué es lo que más le molesta de mí?... ¿Qué haré para ir quitando eso que le desagrada?...” “…Siendo esposa, ¿sigues siendo la novia de la que él se enamoró?... ¿Has conservado y desarrollado más aquellas virtudes y cualidades que a él le agradaron en ti y que lo indujeron a escogerte por la compañera de su vida?... (Ibíd. Pág. 69).

Señor, pequé y me pesa. Señor pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros, que por nosotros padeciste. (Padrenuestro, Avemaría, Gloria).

(Canto)

Y viviremos felices hasta la vejez…

Tú y yo con el Señor, los tres unidos por el amor. (fragmento).

9ª. Estación: JESÚS CAE POR TERCERA VEZ.

Adorámoste oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo, a mi esposo, a mis hijos y a mí pecador. Amén.

Meditación: “… ¿Antepones a los gustos de tu esposo los de tus amigas, por el solo hecho de quedar bien a los ojos de los demás?...” “… ¿Ayudas a tu esposo a la salvación eterna recordándole con PRUDENCIA la Misa dominical, la comunión y la confesión anual o de Primer Viernes, el pago de la Cuota Diocesana? ¿Cooperas a su santificación o eres como un pesado lastre? ¿Rezas por él todos los días? Pídele a la Santísima Virgen nuestra Madre, que fue esposa como tú, te ayude a practicar la virtud que más necesitas…”

“… Toma como lema esta frase (y cúmplela) “DISPOSICIÓN PERMANENTE DE SERLE AGRADABLE”, en casa, en la calle, en los compromisos sociales, etc. No olvides que del optimismo, de la alegría y del valor del renunciamiento de la esposa, depende en gran parte la felicidad de tu hogar…” (Ibíd. Pág. 70).

Pequé Señor, y me pesa. Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros, que por nosotros padeciste. (Padrenuestro, Avemaría y Gloria).

10ª. Estación: JESUS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS.

Adorámoste oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo, a mi esposo, a mis hijos y a mí pecador. Amén.

Meditación: “… La Madre alimenta, viste, asea, habla, juega, corrige, educa, instruye, acaricia, etc., etc., de MUY DISTINTA MANERA, según sea sexo, temperamento, salud, infancia, niñez, adolescencia, juventud, MADUREZ…” “… Madre generosa, sinónimo de VIDA (la mamá de las muñecas cuando niña), ese sentir es innato, eso fue lo que Dios imprimió en tu alma…” (Ibíd. Págs. 70-71).

Pequé Señor y me mesa. Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros, que por nosotros padeciste. (Padrenuestro, Avemaría. Gloria).

11ª. Estación: JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ.

Adorámoste oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo, a mi esposo, a mis hijos y a mí pecador. Amén.

Meditación: “… SER la Madre ideal que con firme dulzura lleva a cabo la empresa más noble, ardua y difícil: HACER, FORMAR, EDUCAR verdaderos seres humanos creados a imagen y semejanza de Dios. Tú misma defínete el ideal de un bebé bien educado desde recién nacido, el ideal de un niño bien educado, el ideal de un adolescente, el ideal de un joven, del hombre maduro, profesionista, soltero, casado, religioso, sacerdote… total, un verdadero cristiano…” “… Tu ser de Madre es la Misión que te sublima a la altura de DIOS PADRE CREADOR… Es la más noble, alta y santa MISIÓN que Dios confió a la humanidad e imprimió en su ser al crearlos hombre y mujer diciéndoles: “Creced y multiplicaos y llenad la tierra”. Yo lo califico, establecer el matrimonio con la primera pareja…” (Ibíd. Pág. 71).

Pequé Señor y me pesa. Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros que por nosotros padeciste. (Padrenuestro, Avemaría, Gloria).

12ª. Estación: JESÚS MUERE EN LA CRUZ.

Adorámoste oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo, a mi esposo, a mis hijos y a mí pecador. Amén.

Meditación: “… Eres realmente la madre cristiana a quien Dios ha confiado esos hijos? Recuerda que tus pequeños, para que puedan dar fruto, son como esas delicadísimas plantitas que hay que cuidar (con oración), enderezar (corrigiendo con dulzura pero con mucha firmeza), regar (con tu palabra oportuna, prudente, especialmente en las verdades de nuestra Religión), abonar (con tu ejemplo, con el abono de las virtudes), pues no podrás hacer de ellos cristianos conscientes, responsables, con voluntad firme para actuar siempre el bien, si no ven en ti todo eso que tú quieres transmitirles. Y en los hijos mayores que ya han adquirido costumbres que deben cambiar o mejorar, debes regar poco esa planta ya formada, a la cual con mucho tacto y paciencia, hay que desenraizar, sacando lo malo para volver a replantar…” “… ¿Los atiendes cuando te plantean un problema… tratas de comprenderlos y ayudarlos cuando te platican sus pequeñas experiencias del colegio, con los amigos, etc.,… te muestras impaciente?...”

(Ibíd. Págs. 75-76).

Pequé Señor y me pesa. Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros, que por nosotros padeciste. (Padrenuestro, Avemaría, Gloria).

(Canto)

Jesús, está cansado… es mucho más pesada la cruz y llora… Jesús llora. ¿Por qué llora Jesús? No son los insultos ni los golpes, ni los clavos de sus pies y manos… llora por mí, por mi pecado.

13ª. Estación: JESUS ES DESCLAVADO DE LA CRUZ Y PUESTO EN LOS BRAZOS

DE SU MADRE.

Adorámoste oh Cristo y te bendecimos, que con tu santa cruz redimiste al mundo, a mi esposo, a mis hijos y a mí pecador. Amén.

Meditación: “… ¿Estás en casa para recibir a tus hijos a la llegada del colegio o del trabajo? ¿Cómo los recibes? ¿Les dices una palabra especial con la cual sientan que los amas y tienes gusto de que estén contigo? O tu desorden, pereza, imprevisión, exceso de vida apostólica o social ¿te hacen una indiferente? ¿Vigilas sus tareas, sus amistades, sus juegos, etc.? Procura que tus compromisos se limiten a las horas en que ellos (y tu esposo) no están en casa, para que puedas darles la atención que necesitan…” “… Cuando corriges a tus hijos, ¿es un desahogo de tu mal carácter, de tu desorden, contrariedades o penas? Recordemos que el que corrige con ira siembra odio. ¿Eres firme o terca? Se es firme cuando se sostiene una verdad o cuando se manda algo razonable, lo que debe ser, lo que debe hacerse. Se es terca cuando se manda por capricho, o algo no razonable, o por el disgusto del momento. Recuerda: la manera de obedecer está en proporción directa al modo de mandar. ¿Te escuchan tus hijos, te obedecen, te respetan? ¿Y a su papá? NO, pues precísate qué debes corregir en ti para saber educar, para ser junto con tu esposo la autoridad que representa a Dios. Pide a Dios el Don de Fortaleza para que seas la madre que debes ser…” (Ibíd. Pág. 76).

Pequé Señor y me pesa. Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros que por nosotros padeciste. (Padrenuestro, Avemaría, Gloria).

14ª. Estación: JESÚS ES SEPULTADO.

Adorámoste oh Cristo y te bendecimos, que por tu santa cruz redimiste al mundo, a mi esposo, a mis hijos y a mí pecador. Amén.

Meditación: “… Mujer, esposa, madre, ama cristiana, apóstol de la Iglesia Doméstica que no debe olvidar su oración meditación de cada día, su oración vocal de la mañana con el ofrecimiento de obras y por la noche con el acto de contrición y acción de gracias, tanto por lo próspero como por lo adverso, ya que para los planes de Dios, todo ha sido bueno. Invoca a la Madre del cielo, siente su protección… es un día más que has cumplido tu hermosa misión de esposa, madre y ama. San Pablo nos dice: “Todo lo que hagáis, hacedlo para Gloria de Dios…” a Dios le será muy agradable si unido a tu oración, haces un ofrecimiento de todas esas horas de sueño…” “… Si puedes, debes rezar con tu esposo aunque sea una oración breve y poco a poco ir logrando también el acto de contrición y la acción de gracias… Una meta muy valiosa es el rezar el Santo Rosario en familia, o una decena, o 3 Avemarías…” (Ibíd. Pág. 79).

Pequé Señor y me pesa. Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros, que por nosotros padeciste. (Padrenuestro, Avemaría, Gloria).

15ª. Estación: Y AL TERCER DÍA, RESUCITÓ.

Adorámoste oh Cristo y te bendecimos, que con tu santa cruz redimiste al mundo, a mi esposo, a mis hijos y a mí pecador. Amén.

Meditación: A nuestra Madre inmaculada, María santísima, pedimos su protección para que todas las señoras que pertenecemos a la Agrupación de Esposas Cristianas, podamos descubrir la gran dignidad de nuestro ser de mujer, que seamos fieles para cumplir el compromiso de hijas de Dios en el Hijo que adquirimos en el Sacramento del Bautismo y fieles también para asumir la misión de mujer, esposa, madre, ama cristiana y apóstol de la Iglesia Doméstica y de la Agrupación y del ambiente social.

Pequé Señor y me pesa. Pecamos y nos pesa, ten misericordia de nosotros, que por nosotros padeciste. (Padrenuestro, Avemaría y Gloria).

(Canto)

Hazme un instrumento de tu paz, donde haya odio lleve yo tu amor. Donde haya injuria tu perdón Señor, donde haya duda Fe en ti. Maestro ayúdame a nunca buscar, el ser consolado, sino consolar. Ser entendido sino entender, ser amado sino amar.

Hazme un instrumento de tu paz. Que lleve tu esperanza por doquier, donde haya oscuridad lleve tu luz, donde haya pena tu gozo Señor. Maestro ayúdame a nunca buscar, el ser consolado, sino consolar. Ser entendido sino entender, ser amado sino amar.

Hazme un instrumento de tu paz.

(Teníamos que finalizar con un canto franciscano).

Hemos orado, hemos estado con Dios, lo hemos acompañado en este Vía Crucis.

No se preocupen, no piensen que ya llevan mucha tarea… y que empiece a dar todo vueltas en sus cabezas. Dejen trabajar a Dios, Él sabe cuándo… ustedes ya han sembrado, y muy bien en estos días. Dios estará haciendo producir los frutos.

Uds., le han abierto el corazón y basta, Él se encargará de lo demás.

No son ustedes, es Dios quien obra, en su familia, el marido, Él se encarga de transformar, tu sólo eres solo el instrumento, así que no se me preocupen.

Van a creer que me levanté muy temprano.... Pues sí, 3:43 de la mañana.

Pensaba llevar el Vía Crucis de otra forma, pero Dios dijo cómo quería Él. Estos consejos teníamos que escucharlos de la misma doña Josefina.

Ya Dios nos ha dado muchos signos de que es Él quien nos ha ido guiando en este ambiente de oración.

Cuando ustedes vayan a su casa, y se encuentren con alguna dificultad, no piensen que es que se lo merecen… habrá injusticias que las harán sufrir, pero lo que hemos vivido aquí, este cambio, en principio es por ustedes mismas, porque ustedes quieren hacer el bien, porque ustedes quienes quieren ser transformadas en Cristo, porque quieren hacer la voluntad de Dios. Sólo por eso. No me voy a portar bien para quedar bien, o para que el otro cambie… sino porque quieres agradar a Dios. Y el cambio viene después.

Categoría de nivel principal o raíz: AGRUPACIÓN DE ESPOSAS CRISTIANAS

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